martes, 13 de junio de 2017

DIOSCUROS (CÁSTOR Y PÓLUX)

Cástor y Pólux, de Rubens
     En la mitología griega los Dioscuros eran dos famosos héroes mellizos hijos de Leda y hermanos de Helena de Troya y Clitemnestra, llamados Cástor y Pólux. 

     La leyenda más conocida sobre su nacimiento, es que Zeus se metamorfoseó en cisne y sedujo así a Leda. Sin embargo, otras fuentes afirman que el marido mortal de Leda, el rey Tíndaro de Lacedemonia, fue en realidad el padre.

     La historia de Zeus convertido en cisne se asocia a veces con la diosa Némesis. Era la diosa la que fue seducida y puso el huevo, pero éste fue entonces hallado, o llegó a manos de Leda. Sin embargo, esta historia suele asociarse más con Helena que con Cástor y Pólux.

     Cástor era famoso por su habilidad para domar caballos y cabalgarlos y Pólux por su destreza en la lucha cuerpo a cuerpo.

     Cuando Teseo y Pirítoo secuestraron a su hermana Helena y la llevaron a Afidna, los Dioscuros la rescataron y raptaron en venganza a la madre de Teseo, Etra. También acompañaron a Jasón en el Argo. Durante el viaje, Pólux mató al rey Ámico en un combate a mano limpia.

     Cuando Astidamía, reina de Yolco (antigua ciudad en Tesalia, Grecia) ofendió a Peleo, los Dioscuros lo ayudaron a devastar su país.

     Cástor y Pólux raptaron a las hijas de Leucipo, Hilaira y Febe, y se casaron con ellas. Por esto, Idas y Linceo, sobrinos de Leucipo, mataron a Cástor. Pólux, que había recibido el don de la inmortalidad de Zeus, convenció a su padre para que lo concediera también a Cástor. Así, ambos se alternaban como dioses en el Olimpo y como mortales fallecidos en el Hades.

     Aunque en la mitología griega Cástor era mucho más venerado que Pólux, ambos tenían su propio templo en el Foro Romano.

     Compáreseles con Anfión y Zeto de Tebas, con Rómulo y Remo de Roma y con los Ashuins de la mitología védica. 

      Una leyenda romana consideraba que los Dioscuros habían luchado en la Batalla del Lago Regilo comandando la caballería de los romanos que derrotó a los latinos. Después del fin de la batalla, mientras abrevaban a sus caballos en un manantial que había en el foro de Roma anunciaron a los romanos la victoria. En el mismo lugar donde fueron vistos, se les erigió un templo y la fuente que había al lado fue considerada sagrada. Además, cada año se celebraban sacrificios y festividades en su honor conmemorando la victoria.
Fuente: Wikipedia