martes, 9 de enero de 2018

HARPÍAS / ARPÍAS

El Bosque de las Arpías, de Gustave Dore
     En la mitología griega, las Harpías o Arpías eran hermosas mujeres aladas, hijas de Electra y Taumante y hermanas de Iris y de Arce. Hesíodo las describe como criaturas de «adorables cabellos», lo cual entronca con su aspecto originariamente bello.

     Son más conocidas por su leyenda con Fineo, rey de Tracia que tenía el don de la profecía. Zeus, furioso con él por haber revelado sin consentimiento secretos de los dioses del Olimpo, le castigó confinándolo en una isla con un festín del que no podía comer nada, pues las Harpías siempre robaban la comida de sus manos justo antes de que pudiera tomarla. Este castigo duró hasta la llegada de Jasón y los Argonautas, que enviaron tras las Harpías a los héroes alados Calais y Zetes, los Boréadas. Estos lograron espantarlas, pero no las mataron a petición de Iris, quien prometió que Fineo no volvería a ser molestado. Agradecido por su ayuda, Fineo contó a los Argonautas cómo superar las Simplégades para poder continuar su periplo.

     También fueron impartidoras de castigo, raptando a la gente y torturándola de camino al Tártaro junto con las Erinias. Eran despiadadas, crueles y violentas, y vivían en las islas Estrófades. Se las consideraba personificaciones de la naturaleza destructiva del viento.

     Según Hesíodo, las Harpías eran en principio dos: Aelo (a veces llamada Nicótoe) y Ocípete. Después los romanos añadieron a Celeno, la más malvada de todas. Homero nombra en la Ilíada a otra llamada Podarge, madre de Janto y Balio (caballos de Aquiles) tras unirse con el viento Céfiro. También se hace a las Harpías madres de Flógeo y Hárpago, caballos de los Dioscuros (Cástor y Pólux).

     Eneas se topó con las Harpías cuando atracó en las Estrófades camino de Italia, robando aquéllas repetidamente el banquete que los troyanos se hallaban preparando. Celeno los maldijo diciendo que acabarían tan hambrientos que devorarían sus mesas antes de que el día terminase. Los troyanos huyeron asustados.

Fuente: Wikipedia